Eduardo Serio Sucar es un empresario mexicano con más de dos décadas de trayectoria en desarrollo urbano y vivienda vertical en la Ciudad de México.
De los materiales de construcción a la vivienda vertical
Su camino en el sector inmobiliario no comenzó en una oficina de ventas, sino en la cadena de suministro. En 2001 fundó una distribuidora nacional de materiales de construcción, una experiencia que le dio una comprensión temprana de los costos, tiempos y procesos que sostienen cualquier desarrollo inmobiliario antes de que se venda el primer metro cuadrado.
Esa base operativa se convirtió, años más tarde, en la plataforma de Kamet Group, constructora especializada en vivienda vertical que bajo su dirección ha acumulado más de 350,000 metros cuadrados construidos y más de 10,500 departamentos desarrollados a lo largo de más de 200 proyectos en la capital. En 2018 dio un paso adicional al cofundar Go Beyond Capital, firma de inversión y desarrollo con Kamet Group como brazo constructor, responsable de proyectos como Beyond Santa Fe, Beyond Pitágoras, Beyond Universidad y Beyond Cuauhtémoc.

La CDMX como mercado inmobiliario particular
La Ciudad de México es uno de los mercados inmobiliarios más complejos de América Latina, y esa complejidad es justamente el terreno donde se ha movido la carrera de Eduardo Serio Sucar. Algunos factores que definen a este mercado y que resultan centrales en cualquier análisis serio del real estate capitalino:
- Densidad y verticalidad como respuesta al suelo limitado. Con un territorio urbano saturado, la vivienda vertical se ha convertido en la vía principal para responder a la demanda habitacional sin expandir indefinidamente la mancha urbana.
- Marco normativo de uso de suelo. Cada desarrollo depende de permisos, licencias y normas de construcción que varían por alcaldía, lo que exige a los desarrolladores un conocimiento jurídico tan sólido como el técnico.
- Fideicomisos de inversión inmobiliaria. La estructuración de vehículos como los fideicomisos permite canalizar capital de inversionistas hacia proyectos de desarrollo con mayor certeza legal y transparencia en el retorno.
- Zonas de alta plusvalía en transformación. Corredores como Santa Fe, Insurgentes o el Cuauhtémoc concentran buena parte de la actividad de desarrollo vertical, con dinámicas de valorización muy distintas entre sí.
- Sismicidad y normas estructurales. La condición geológica de la Ciudad de México obliga a estándares constructivos estrictos, un factor que incide directamente en costos, materiales y tiempos de obra.

Estructurar antes de construir
Una constante en la visión de Eduardo Serio Sucar es que la solidez legal antecede al éxito comercial de un desarrollo. Su experiencia lo ha llevado a priorizar la claridad contractual, la definición de responsabilidades entre socios e inversionistas, y mecanismos reales de rendición de cuentas antes de levantar cualquier estructura física. Para él, la confianza de un inversionista no se gana con una presentación atractiva, sino con la certeza de que el proyecto está sostenido por bases legales y operativas sólidas.
Tecnología e inteligencia artificial aplicadas al real estate
Serio Sucar ha mostrado un interés particular en la manera en que la inteligencia artificial está transformando tanto el sector inmobiliario como el jurídico que lo regula. Entre las aplicaciones que sigue de cerca:
- Herramientas de revisión automatizada de contratos y procesos de due diligence.
- Plataformas de inteligencia de mercado para anticipar tendencias de demanda por zona.
- Modelos de valuación predictiva de propiedades basados en datos históricos y comportamiento del mercado.
- Optimización de procesos de desarrollo urbano, desde la planeación hasta la entrega de obra.
Para Eduardo, estas herramientas no sustituyen el criterio del desarrollador, pero sí elevan el estándar de transparencia y precisión con el que se toman decisiones de inversión inmobiliaria.
Filosofía y compromiso social
Más allá de los proyectos y las cifras, Eduardo Serio Sucar describe su filosofía de negocio como una apuesta por relaciones de largo plazo: construir confianza antes de cerrar un trato y proteger legal y operativamente a todas las partes involucradas. Fuera del ámbito profesional, es aficionado al golf y al tenis, y mantiene un compromiso activo con causas filantrópicas vinculadas a la alimentación, la educación y el bienestar social.





